Quiero

1493390144969009Quiero descansar de esta necesidad de tus besos,

de esta terrible necesidad que tengo de ti,

de tu ausencia perenne, de la ausencia de tus brazos,

de soñarte y no tenerte, que las estaciones caminen

ignorando las sombras que me acechan, como si

conspiraran  junto a la soledad para que yo siga

hundido sin descanso, sentado bajo la lluvia

sufriendo estas necesidades, quiero descansar

de esta necesidad de tus besos, de esta

necesidad que tengo de ti.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Madre de Azafrán

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Oh hermosa madre de azafrán hosanna, soy tu dulce semilla,

trajinando crezco con el fervor de la luz que 

de ti emana, en medio de tu dulce amor yo

eclosiono, Oh Hermosa madre de azafrán hosanna,

eres puente de vida entre dios y el mundo,

así vine, un pasajero en tu regazo,

danzo la vida, vuelo en ella, tu piel es mi piel,

tu sangre es mi sangre, recorres tu vida

amándome sin condiciones, vives para mi,

por mi, tejiendo futuros para mi, respirando

para mi, Oh hermosa madre de azafrán soy tu semilla,

y a tu semilla te has entregado, la has echado

a la brisa para que recorra el campo y de frutos

inesperados, eres sudor, cansancio, paz en el remanso,

lagrimas, pesar, Oh hermosa madre de azafrán,

eres de acero, eres terciopelo, eres canela dulce,

eres templanza, eres amor santificado,

Oh hermosa madre de azafrán hosanna, un día seras

viento libre y yo seré tu vestigio, alabado sea tu amor

Oh hermosa madre de azafrán, hosanna!!!

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Diálogos

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Amo los diálogos conmigo mismo, esos en los que discuto

los presagios y las ansias del alma, donde debato mis mas

profundas necedades, imaginando al padre en algún rincon

de mis pensamientos, riendo mis locuras o escuchando con

infinito amor ininteligible aun para mi, ese padre no es la

deidad de los fríos edificios cuadrados, santuarios de la

solemnidad y la inicua tradición milenaria, es mas bien

presencia y certeza al calor de las andanzas, por eso amo

los diálogos conmigo mismo, en ellos me escucho y soy

escuchado, abarco el mundo, abarco universos, escudriño

alternativas, tiemplo posibilidades, trazo mapas, historias,

trajines, y los dioses de las religiones cuyos soldados defensores

disparan juicios interminables, una gran guerra que desatan

las palabras, estos diálogos crean sintonía necesaria, el universo

se abre y las verdades brillan con una intensidad que asesina

oscuridad, rebelión del corazón, los diálogos son perpetuos

compañeros, cual órgano vital mas en mi cuerpo,

estos seguirán al ritmo de mis pulmones.

Miguel angel Carrera Farias.  Venezuela.

Azucenas

1492704640565315Colina de azules azucenas ella duerme sobre ti,

brisas de primavera, ella corre libre abriendo

sus brazos para fundirse con el azul del cielo, ahí

vuelan sus pensamientos, se elevan, enseña sus

banderas enfurecidas entre nubes de energía,

bailan al son de la tormenta, corrientes incipientes

le dan rabioso sentido a sus pasiones, colinas de

azucenas en ti ella anida y emprende feroz vuelo,

amor eleva tu esencia, recorre este valle como tempestad,

de lomas de primavera, pintalas con colores de verano,

amor, espera por mi, espera mis húmedos besos de

llovizna, habitaremos por siempre las colinas de

azules azucenas.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Sueños Errantes

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Un transitar somnoliento, insensible, así cruza el autobús la gélida serranía, entre altas colinas y sembradíos, cordillera milenaria, va hundiéndose entre follajes y murallas de laja, temeroso del tiempo, recorriendo caminos grises de grava y fósil, dentro los tripulantes contemplan el hipnótico pasar de serpientes blancas que su autobús devora con el ataque de sus luces segadoras, a sus espaldas la ciudad de los cielos aúlla estruendo con la fuerza de un millón de aparatos inagotables, frente a ellos las lejanas luces de urbes lejanas que escalan los escarpados andes y saltan al cielo rasgando su oscuro tinte, ellos sueñan despiertos, sueñan emancipación, suspiran hastió, manipulan mecanismos, pedales, palancas, cual péndulo imparable del tedio, sueñan liberación sin voluntad.

Bogota te he abandonado, tu hijo temporal huye de ti, deambule por tus venas, te respire, te sude, ahora te abandono soñando volver a ti, en esta fría madrugada dormito en la barriga de la maquina avanzando cansado, ahí con intermitencia sueño con mi hijo vigilando el horizonte atento, sueño con mujeres anhelantes, con ciudad acogedora, aquella que me torturaba y que ahora me llama desesperada, sus tierras invadidas de raíces taciturnas, de aire dulce, quieren mecerme,yo quiero su abrazo, su arrullo.

A mi lado mi reciente amigo duerme profundamente, sin preocupación alguna, el tiene ese gran don social de ser tan accesible, el don de atraparte con decenas de narraciones de sus mil batallas, como yo es un errante, su hogar es el mundo y lo recorre con la despreocupación que solo el conoce, Edgar duerme, sueña con sus hijas desesperadas por verlo, sueña con su espíritu libre volando fronteras, sueña con prostitutas tropicales, con bebidas y alegría de vivir, con alargar la travesía, se desliza en el suave viaje que mas tarde sera olvidado. El sueño quizás sea un viaje astral, ojala lo sea, si es así, las almas de aquel carruaje rodando en los serpenteantes caminos andinos, adornarían su cielo nocturno como una Aurora Boreal del Sur, lo teñirían de fugacidad colorida.

Los Pasajeros duermen, transitan anhelantes, ellos sueñan fulgor, sueñan destino, sus respiraciones perforan el aire, sus ronquidos me recuerdan vagamente la fauna crepuscular de una laguna llanera en la que sapos y grillos cantan llamando al amor, los sueños son fantasía, son alegoría, son imágenes premonitorias, suspensión animada o puede que deseos reprimidos, algún día lo sabremos con seguridad, aquí dentro el sueño es colectivo, es pasajero, sueños que pasean estas viejas carreteras, nacen y mueren aquí una y otra vez.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Ruido

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Ruido, nunca descansas, atacas mis pensamientos,

subyugando avatares de mi mente, me invades, me

comprimes, interrumpes mis viajes, derribas meditaciones,

tan terrible eres que descanso cuando mueres en la oscuridad,

pues es la madrugada tu somnífero, sufro cuando renaces

al alba, eterno fénix decibelio, en tu fragor abandonas tu 

naturaleza, mutas, torturas tranquilad, asesinas el deseo,

rectas facineroso, es suburbia tu reino y las maquinas te alimentan,

tus fauces vomitan malos augurios, este dragón es ciudad

del martirio, aquel que aniquila a diario el silencio que sigiloso,

momentáneo, me visita suavemente.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Nube Solitaria

1486657908205605Ahora quizás soy solo nube en el horizonte,

viajero a capricho del viento, lejano entre

inhóspitas tierras húmedas, entre cordilleras

serpenteantes, intento alcanzarte pero la

providencia sigue alejándome de ti, sigue

empujándome a ser un emigrante de mis

penas y mis amores, indeseadas alturas,

rompo en llanto, estas lagrimas riegan

el valle, riegan sus montañas, atan mis

deseos a mis necesidades, viajero a capricho

del viento, mi corazón esta desolado, el

tiempo corre pausado, por ahora quizás

soy solo una nube en el horizonte.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Travesia

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Ahora que conozco el sendero luminoso trazado a travez

del palpitante universo,  atravesando las pleyades y

y sistemas en los dominios de Tauro, deseo que el tiempo 

centellee en la oscuridad, que los años galopen raudos en su

infinito e incansable andar, que la muerte visite

pronto mi morada para tomar emocionado su mano,

así cabalgaría mi serafín rumbo a las islas paradisíacas,

juntos el y yo seriamos energía estelar en la inmensidad

rompiendo horizontes dimensionales, saludando planetas,

nebulosas y supernovas, mi destino escrito seria asombrosa

realidad fulgurante, quebrando las limitadas fronteras

de mi pertinaz imaginación, derribando dudas

y falsos mitos, esperando ser abrigado por próximos

mundos de estancia, restando materia, multiplicando

espíritu, si, pronto anidaremos en las estrellas, viviremos

incandecencia en el regazo mismo del padre, en el borde de

la gran creación, bastos universos paralelos, contemplando

millones de años luz desde la infinidad, cosmos respirando,

palpitando, contrayendo la realidad en cada exhalación,

siendo mi travesía tan inconmensurable, esperare el

momento como un niño expectante .

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

Arbol de Cementerio

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Quizás contemples las estelas fugases pasar

desapercibidas entre las lagrimas, quizás el

verde opaco de tu fronda se deba al dolor negro

profundo que contamina el aire que de ti emana,

quizás las almas que penan en la soledad de la

oscura necrópolis asedian tus temores, los que

en mis sueños puede que poseas, camposanto

poblado de sombras, quizás tu inerte efigie

siempre ignorada es alimentada por los cadáveres

sembrados en tus negras raíces, en las noches

las estrellas adornan tu follaje, tus hojas brillan

a través de ellas, brillan con ellas, eres árbol

celestial que la luna corona, ahuyentando el

temido asedio, eres vida rodeado de muerte, 

eres testigo, eres transición, quizás eres mucho

mas que eso, quizás eres analogía, quizás eres

ironía, o quizás solo eres biología, tronco, savia

y funcionalidad, pero imaginar que eres finalidad

existencial es una fantasía que deambula en mis

pensamientos esporádicamente, mientras tanto

seguirás siendo un quizás.

Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.